viernes, 28 de octubre de 2011

EL BUQUE DE LOS NECIOS. Una parábola políticamente incorrecta

Érase una vez un capitán y sus oficiales que se volvieron tan presumidos, tan llenos de arrogancia y tan pagados de sí mismos, que se volvieron locos. 
Pusieron rumbo al Norte hasta encontrarse con icebergs y témpanos peligrosos y, a pesar de ello, mantenían la misma dirección adentrándose cada vez más en las gélidas y temibles aguas, únicamente para darse el gusto de demostrar su pericia en tan temeraria navegación. 

Como quiera que el barco se acercaba más y más al Norte, los pasajeros y la tripulación mostraban cada vez mayor inquietud, y comenzaron a debatir entre ellos y a quejarse de sus condiciones de vida. 
-¡Que me zurzan si este no es el peor viaje que he realizado en mi larga vida de marino! La cubierta está resbaladiza por el hielo; cuando estoy de vigía, el viento helado me introduce el frío hasta los huesos; cada vez que tengo que arriar velas, se me congelan los dedos, y todo por cinco miserables chelines al mes. 

-¡Tú te crees que estás mal! ¿verdad? ¡Yo por el frío no puedo ni dormir ya que en este barco a nosotras no nos dan las mismas mantas que a los hombres! -le espetó una pasajera. ¡Es una injusticia! 
Un marinero mejicano exclamó: -¡Hijo de la gran chingada! A mi sólo me dan la mitad de sueldo que le dan a los gringos y, encima, la comida que me sirven es menos que la que dan a un anglo, con la falta que me hace para mantenerme mínimamente caliente aquí y, lo peor de todo, es que siempre nos dan las órdenes en inglés, en vez de en español. 
-¡Yo tengo más razón que nadie para quejarme! exclamó un marinero indio. Si los rostros pálidos no nos hubieran robado nuestras tierras y riquezas ancestrales, no estaría ahora en este barco en medio de vientos árticos e icebergs. Estaría en una canoa remando en un plácido lago. ¡Merezco una compensación! Como mínimo, el capitán debería dejarme organizar unas partidillas de dados para ganar algún dinero. 
Habla el contramaestre diciendo: -¡Ayer el segundo oficial me llamó marica! Sólo porque a mí me guste chupar pollas, no es razón para que me insulten. 
-¡No sólo los humanos sufren maltrato en este barco! -dijo con indignación un pasajero amante de los animales. Sin ir más lejos, la semana pasada vi al tercer oficial darle dos patadas al perro del barco. 
Uno de los pasajeros, que era profesor de Universidad, retorciéndose las manos, exclamó: ¡Todo esto es terrible! ¡Es inmoral! ¡Es racismo, sexismo, crueldad, homofobia y explotación de los trabajadores; es discriminación! ¡Necesitamos justicia social! ¡igualdad para el marinero mejicano, sueldos más altos, compensaciones para el indio, igual trato para hombres y mujeres, derechos formales para chupar pollas y no más patadas al perro! 
-¡Sí! ¡Sí! -gritaron todos los pasajeros -¡Ahí, ahí! -gritaba la tripulación. -¡Es discriminación! ¡Tenemos que demandar nuestros derechos! 
El grumete carraspeo: -¡Todos tenéis buenas razones para quejaros! Pero a mí me parece que lo que tenemos realmente que hacer es dar la vuelta y dirigirnos al sur, porque si seguimos este rumbo tarde o temprano seguro que naufragaremos y, entonces, tus salarios, tus mantas y tu derecho a chupar pollas no valdrán para nada porque nos ahogaremos todos. 
Pero nadie le hizo el menor caso, porque sólo era un grumete. 
El capitán y sus oficiales que desde el castillo de popa habían estando escuchando y observando la escena, ahora sonreían y se guiñaban el ojo. 
El capitán hizo un gesto al tercer oficial, y éste bajó del castillo de popa hasta donde se encontraba la tripulación y pasajeros, mezclándose con ellos con un andar chulesco. Poniendo una expresión seria rompió a hablar.
-Nosotros los oficiales hemos de admitir que han ocurrido hechos inexcusables. No nos habíamos dado cuenta de la gravedad de la situación hasta no haber oído vuestras quejas. Somos gente de buena fe y queremos ser justos con vosotros ¡pero, como sabéis, el capitán es un poco conservador y quizá habría que pincharle un poco para poder conseguir algún cambio sustancial! En mi opinión si protestáis contundentemente, siempre que sea pacíficamente, podremos mover al capitán de su inercia y forzarle a afrontar los problemas de los que tan justamente os quejáis. 
Después de haber dicho esto, el tercer oficial se dirigió al castillo de popa. Mientras se alejaba, los pasajeros y la tripulación le gritaban: ¡Moderado! ¡Reformista! ¡Neoliberal! ¡Lacayo! Pero aun así, hicieron lo que él les dijo.
Los pasajeros se juntaron frente al castillo de popa y entre gritos e insultos, demandaron sus derechos a los oficiales. 
-¡Yo quiero recibir órdenes en castellano!- gritó el mejicano. 
-¡Demando mi derecho a poder organizar partidas de dados! -gritó el marinero indio. -¡Quiero que me dejen de llamar marica! -exclamó el contramaestre. -¡Que dejen de dar patadas al perro! -gritó el amante de los animales -¡La revolución ahora! -chilló el profesor. 
El capitán y los oficiales, se reunieron y deliberaron durante varios minutos, guiñándose el ojo, asintiendo con la cabeza, sonriéndose unos a otros todo el rato. 
A continuación, el capitán se dirigió a la barandilla del castillo de popa y con grandes muestras de benevolencia anunció que al mejicano se le subiría a dos tercios del sueldo de los anglos y la orden de arriar velas se la darían en castellano, las pasajeras recibirían una manta más, que el marinero indio podría organizar partidas de dados los sábados a la noche, que al contramaestre no se le llamaría marica si chupara pollas en la intimidad y nadie podría dar patadas al perro, excepto si roba comida. 
Los pasajeros y la tripulación celebraron estas concesiones como una gran victoria, pero a la mañana siguiente volvieron a estar insatisfechos. 
¡Seis chelines al mes es poco dinero! Cada vez que arrío velas se me congelan los dedos -refunfuñaba el marinero. ¡Y todavía no gano lo mismo que los anglosajones, ni me dan suficiente comida para este clima -se quejó el marinero mejicano. ¡Las mujeres no tenemos mantas suficientes! -dijo una pasajera. Los otros miembros de la tripulación y pasajeros protestaban de forma similar y el profesor les azuzaba. 
Cuando habían finalizado sus quejas, el grumete tomó de nuevo la palabra y hablando en alto, para que el personal no pudiera no darse por enterado dijo:
¡Es terrible dar patadas al perro, porque robe un poco de comida de la cena, y el que las mujeres no tengan igual número de mantas o que al marinero se le congelen los dedos, y no veo por qué el contramaestre no puede chupar pollas si le da la gana, pero: ¡mirad cuántos icebergs hay ahora! Y cómo sopla cada vez más el viento. ¡Tenemos que dar la vuelta e ir hacia el Sur, porque como sigamos al Norte seguro que naufragaremos y moriremos ahogados. 
-Sí, sí -dijo el contramaestre. ¡Es terrible que sigamos al Norte, pero ¿por qué tengo que chupar pollas en el armario? ¿por qué me llaman marica? ¿acaso no soy igual que los demás? 
-Seguir al Norte es terrible, es precisamente por eso que las mujeres necesitamos más mantas ¡ahora! 
-Es verdad! -dijo el profesor- yendo al Norte nos ponen en dificultades, pero cambiar el rumbo al Sur no sería realista. ¡No se puede dar la vuelta al reloj!. ¡Tenemos que buscar una forma madura de enfrentarnos a la situación! 
¡Mira! -dijo el grumete- si dejamos en el castillo de popa a esos cuatro locos seguir con lo suyo, nos ahogaremos todos, pero si sacamos el barco del peligro, podremos preocuparnos después de las condiciones de trabajo, las mantas para las mujeres y el derecho a chupar pollas, aunque primero tenemos que dar la vuelta al barco. Si nos juntarnos algunos y preparamos un plan de acción con coraje, podremos salvarnos; no haría falta mucha gente: con seis u ocho lo podríamos llevar a cabo. Podríamos tomar el castillo de popa, echar a esos colgados por la borda y dirigir el barco al Sur. 
El profesor levantó su nariz y dijo severamente-. -¡No creo en la violencia! ¡Es inmoral! -No es ético utilizar la violencia jamás -dijo el contramaestre. -¡Desconfío del uso de la violencia! -dijo una pasajera. 
El capitán y sus oficiales habían estado observando toda la escena, y a una señal del capitán, el tercer oficial volvió a bajar a cubierta, y mezclándose entre los pasajeros, dijo: Todavía quedaban muchos problemas en el barco, hemos logrado importantes avances. Pero aún siguen siendo duras las condiciones de trabajo para los marineros, el mejicano no gana todavía igual que los anglosajones, las mujeres aún no tienen las mismas mantas que los hombres, el derecho a poder organizar partidas de dados los sábados es, ciertamente, una pobre compensación por el robo de las tierras a sus antepasados, es injusto que el contramaestre deba chupar las pollas en el armario y que el perro se sigua llevando patadas de vez en cuando. Creo que hay que presionar un poco más al capitán. Sería de gran ayuda si hicierais otra protesta, siempre que ésta no sea violenta. 
Mientras el tercer oficial volvía al puesto, todos le insultaban pero, al final, hicieron lo que éste propuso. 
El capitán, una vez escuchadas sus quejas, se reunió con sus mandos en conferencia, durante la cual se guiñaron el ojo y sonrieron abiertamente; entonces se fue hacia la barandilla del castillo de popa y anunció que a los marineros le darían guantes para mantener las manos calentitas, el mejicano recibirla tres cuartas partes del salario de los anglosajones, a las mujeres se les entregaría otra manta más, al marinero indio le dejarían organizar partidas de dados los sábados y domingos y al contramaestre le dejarían chupar pollas en público a partir de¡ anochecer y nadie podría darle patadas al perro sin un permiso especial del capitán. 
Los pasajeros y la tripulación quedaron extasiados con esta gran victoria revolucionaria, pero a la mañana siguiente, de nuevo se sintieron insatisfechos y comenzaron otra vez a quejarse de lo de siempre. 
Entonces, el grumete empezó a irritarse y les grito: 
¡Malditos necios! ¿no veis lo que hacen el capitán y sus mandos? Os tienen ocupados con vuestras quejas triviales de mantas, salarios, mamadas y el pobre perro, para que no penséis que lo que realmente va mal en este buque, es el hecho de que cada vez vayamos más al Norte y que todos moriremos ahogados. Si únicamente alguno de vosotros despertarais y atacásemos juntos el castillo de popa, podríamos virar en redondo y salvarnos. Pero lo único que hacéis es quejaros de cosas banales como el juego de los dados, chupar pollas o las condiciones de trabajo. 
¡Banales! -gritó el mejicano. ¿Tú crees razonable que yo cobre un cuarto menos de salario que un gringo?, ¿es eso insignificante? -¡Cómo puedes llamar a mi queja algo trivial! -gritó el contramaestre. ¡No sabes lo humillante que es que te llamen maricón. -¡Pegar al perro una cosa sin importancia! -espetó el defensor de los animales. ¡Es cruel, inhumano! ¡Brutal! 
¡Vale pues! -dijo el grumete. Estos problemas no son insignificantes ni triviales; pegar al perro es cruel y brutal, y es realmente humillante que te llamen maricón, pero la magnitud de nuestro problema principal, el hecho de que el barco cada vez vaya más al Norte, hace que estas quejas se conviertan en insignificantes y triviales. ¡Porque si no damos la vuelta al buque todos moriremos ahogados! 
-¡Fascista! -le llamó el profesor. -¡Contrarrevolucionario! -le gritó la pasajera. 
Y todos los demás pasajeros y miembros de la tripulación comenzaron a tachar al grumete de fascista y contrarrevolucionario y echándole a un lado, siguieron hablando de salarios, igualdad de mantas, derechos a hacer mamadas en público y de los malos tratos al perro. Mientras tanto, el barco, que seguía rumbo al Norte, después de un breve lapso quedó atrapado entre dos icebergs, muriendo todos ahogados. 





Ted Kaczynski

lunes, 24 de octubre de 2011

En defensa de la capucha


"Si tapo mi cara con un trapo no es por miedo, es por vergüenza. Y no a mi piedra, sino a tu amenaza. Esa que evita el diálogo, a ese ultimátum que sin querer nos diste: “Se  acabó el tiempo de las marchas”. ¿Bajo qué autoridad detienes el tiempo de la historia? Es cierto, no soy estudiante. Soy un infiltrado en esta marcha, no pertenezco a sus distinguidos planteles. Soy el desecho de este “orden”, soy flaite y de los duros (literalmente). No intentes explicarme. A golpes me educaron y a golpes pretendo enseñarte. No conozco otra vía.
No fumo cogollo, no me alcanza. Fumo paragua.
La creatividad en sus manifestaciones pacíficas me altera. Y no crean que pertenezco a grupos organizados como el cordón, el colectivo, el grupo autónomo o quizá que otra sigla han inventado para tratar de hacerse pasar por excluidos. Ellos son los verdaderos infiltrados. Ni siquiera conozco la palabra ideología, no me interesa ser el objeto de análisis de los sociólogos. Soy flaite y punto.
Ustedes podrán esperar, “perder el año” le llaman, pero yo... Yo perdí una vida entera sin saber por qué.
Para ustedes, la toma es una anécdota. Para mi familia fue la forma  de ganarse un terreno.
A ustedes los disuelven con lacrimógenas, a nosotros con balas. No en el centro, claro, sino en la periferia, en ese punto de la ciudad donde las estadísticas no llegan.
El cartón con el que imitaron un guanaco hubiera forrado la pared de mi casa. De eso hablo. Jamás nos entenderemos porque habitamos mundos extremos.
Así que no intentes controlarme, ni por la razón ni por la fuerza. Soy el anti lema. Soy el Frankestein del cual ningún científico social quiere hacerse responsable… Soy la cara oculta, la capucha.
Peleo piedra a piedra, no como esos niñitos que juegan a poner bombas. Cuerpo a cuerpo… no tengo nada que perder.
La vida dirán algunos.
Ni siquiera me conocen, mi vida no vale nada”.

viernes, 21 de octubre de 2011



Yo me indigno, tu te indignas, el se indigna, nosotros nos indignamos, ustedes se indignan..TODOS NOS INDIGNADOS (Pretérito PERFECTO DE TIEMPO INDEFINIDO)

¡Cuidado, hablan los violentos!


Un policía que golpea a un manifestante, un banquero que se aprovecha de las necesidades vitales de un trabajador, una empresa que saquea los recursos ecológicos de grandes tierras verdes, mientras sus empleados siguen en la inopia de un trabajo asalariado, un político que se aprovecha de la ignorancia de un votante... nacen, trabajan, votan, consumen y mueren... La violencia esta mas que sistematizada. La legalidad solo son los muros en los que tenemos libertad de movimiento para poder manifestar nuestra indignación sin hacer daño al sistema. Un pasacalles donde dirigentes del movimiento solo nos dice que les votemos, que ellos son la esperanza... al igual que el PSOE lo era en la transición, al igual que nuestros queridos sindicatos subvencionados... No creemos en la delegación, es el cáncer de esta sociedad. No creemos en la paz social, mientras haya injusticia...
¿Por qué tendríamos que estar en paz? ¿Por qué si ves un local de un banco que se llevo la casa de algún conocido tuyo, tenemos que reprimir las ganas de lanzarle una piedra? ¿Por qué quedamos mal ante los medios de comunicación? ¿Los mismos que manipulan las noticias a favor del sistema, nos mienten y solo sacan lo que les conviene?
Nada se ha conseguido mediante el dialogo, es lo que tiene la autoridad... no aceptan a razones, solo entienden su idioma, en este caso el del dinero. Que no te engañe la prensa, no hay organización mas terrorista que la del mismo Estado. Entendamos por terrorismo, aquella acción que lleva una organización o institución que utiliza el terror para coaccionar a la población. Habiéndonos planteado esto... ¿Acaso no acatamos las normas en el trabajo por miedo al despido? Porque no es solo un despido, es no tener dinero para pagar la casa o comprar comida... ¿y si no pagamos la casa por sus altísimos precios? Tenemos miedo de que un día entre la policía a desahuciarnos, ¿y robar en un supermercado donde al año tienen millones de beneficios a costa de la explotación? Podrían detenernos y llevarnos para comisaria... tenemos miedo...
Desde aquí lanzo un mensaje: no tengamos miedo a romper la ley, pues lo moral no suele ser lo legal. Nosotros nos hemos alejado de su mundo de televisión, drogas, consumo y sobre todo de sus urnas.
Aprendamos que el enemigo no es más que quien está arriba, ordenándonos agachar la cabeza, como las grandes multinacionales; los defensores son los partidos políticos como el PSOE o el PP, y sus falsos críticos todos estos sindicatos burócratas como CCOO y UGT.
Hay una frase que dice: Solo hay un sentimiento mayor que el amor a la libertad, y es el odio a quien te la quita.
Por un mundo basado en el amor, y no el dinero: ¡viva la anarquía!


"La publicidad nos hace desear coches y ropas. Tenemos empleos que odiamos para comprar mierdas que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia... desarraigados y sin objetivos... no hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión... nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión... es nuestra vida."


El club de la lucha (1999)
Federación Ibérica de Juventudes Anarquistas
http://www.nodo50.org/juventudesanarquistas/

El veganismo no viene a sobrevalorar los intereses de un animal por sobre los de otros, ni a jerarquizar las necesidades de un individuo según la especie que pertenezca. Por lo tanto cuando creen que nos importa más la vida de los animales no humanos por sobre las de humanos, caen en un completo error. El veganismo es el respeto y consideración de todos los seres que tenemos capacidad de sentir.

domingo, 14 de agosto de 2011

Desescolarizar para aprender

Estos últimos meses a lo largo de todo Chile ha quedado de manifiesto  un generalizado descontento por parte de todos los actores sociales (docentes, administrativos, estudiantes secundarios y universitarios,  además de padres y apoderados), quienes han salido innumerables veces a protestar y manifestarse exigiendo una educación de calidad, laica y gratuita.
Pero seamos realistas ¿Para qué queremos una educación de calidad?, ¿Para ser domesticados con mayor calidad? Querámoslo o no, la educación siempre ha sido un arma de domesticación del estado, es decir, siempre ha sido un medio por el cual una sociedad  legitima y reproduce el modelo social imperante. Todas las estructuras  y sistemas sociales necesitan ser reproducidos, para mantener los beneficios a favor de una clase o de una elite. Así, la educación impartida por el estado no tiene intensión en que las personas critiquen a este, sino que lo acepten, respetan y defiendan. La educación bajo un gobierno democrático reproduce sus valores, del mismo modo que bajo una dictadura transmite su ideología.

     Si lo pensamos objetiva y críticamente llegaremos pronto a la conclusión que la escuela tiene demasiado parecido a una cárcel y que una sala de clases, más que un espacio de aprendizaje, es un lugar en el que absorbemos pasivamente las ideas que una persona nos entrega como una verdad inapelable, en donde se promueve un adoctrinamiento para el trabajo y la disciplina. Está claro que el sistema que impera en la actualidad está directamente ligado a las lógicas del mercado, por ende, su desarrollo se centra en la concentración y acumulación de riquezas que van a parar a manos de unos pocos privilegiados y propietarios, olvidando el sentido social y el progreso en comunidad. Así mismo, el sistema educacional disfraza estas carencias entregando falsas herramientas que a largo plazo solo forman mano de obra barata, dejando un inmenso abismo entre la clase dominada y los dominantes.

Es así como surge la real necesidad de crear y construir nuestro propio espacio y nuestra propia enseñanza, desligándonos de toda institucionalidad y siendo un ente autónomo, el cual lleva por nombre “Escuelitas Libres”. Las escuelitas libres han existido y existirán en muchas partes del mundo, a lo largo de nuestro país existen muchos proyectos populares que siguen ese lineamiento. En ellas se quiere cambiar las lógicas de la educación, en donde sea esta una de las herramientas fundamentales que priorice por la formación integral, considerando las diferencias de cada niño(a) y también aspirando a la igualdad de oportunidades que permita el desarrollo de todas sus capacidades, en donde se deje de mirar la educación como un mecanismo de control y se mire como una forma de humanizar, construir hombres y mujeres nuevos.
Las escuelitas libres se diferencian de las escuelas públicas y de las demás escuelas privadas en muchos aspectos. Primero, hay que aclarar que no existe algo como “escuela pública”, lo que hay es escuela estatal. Y la escuela estatal tiene la finalidad de educar para su sistema. Es autoritaria, represora, memorista, discriminativa, individualista; es decir instruye y educa para construir un tipo de persona, la misma que necesita para mantener este sistema social caótico y deshumanizado; perpetuar el capitalismo, mantener las clases sociales y todas sus formas de represión. A diferencia de la educación tradicional, en las escuelitas libres se trata de crear un espacio de libertad, en donde las personas se vayan construyendo sobre los valores que nacen al ser uno.  Ser consciente, comprender, critico y obrar adecuadamente, este es su objetivo. Construir un mundo más humano y más libre por medio de vivir y aprender a vivir en libertad es su fin. Practicar la igualdad, la solidaridad, el apoyo mutuo, el respeto y la justicia; estos son sus hechos. Todo esto se intenta llevar a cabo sin que entre en juego la autoridad, los premios, los castigos o exámenes, donde se trabaja de forma vivencial y experimental, es decir, donde el aprendizaje se ve como un proceso colectivo y critico.
Los actores de las escuelitas libres no son únicamente estudiantes, lo son también los pobladores, los vecinos, trabajadores, padres, juntas de vecinos, organizaciones comunales y todos quienes quieran formar parte de dicho proyecto, lo que menos se busca es ser asistencialista, sino que  trabajar en una constante retroalimentación, en la que el educador y el educado tienen las mismas oportunidades de aprender, en donde ninguno sea superior al otro, sino que todos estén a la par. Es así como por medio de talleres hacia los niños y a la comunidad en general, reforzamientos, juegos y actividades se trata de lograr en los niños(as) aprendizajes significativos que no sólo sean más y más acumulación de conocimientos, sino que aprendizajes que contribuyan a su vida diaria, que los hagan ser más autodidactas y autónomos consigo mismo. Todas estas actividades se autogestionan la idea es no recurrir a órganos burocráticos para conseguir el financiamiento, y que sea la propia población que logre crear estas instancias de autonomía y autogestión en sus actividades, esto como ejemplo de organización que se busca construir.
Es así como nos vemos en la obligación de hacer un llamado y replicar este nuevo tipo de educación en todos los rincones que sea posible, ya que, consideramos que la organización desde las bases del pueblo es la única herramienta factible para lograr un cambio real en la sociedad. Es por esto que consideramos a las escuelitas libres  como luchadores sociales activos que buscan como objetivo primordial la transformación radical y real de la sociedad, no por medio de simples “reformas” que al final hacen que cambie lo superficial pero lo verdaderamente importante sigue igual, sino con la verdadera acción diaria de que nosotros mismos lo podemos lograr.




lunes, 4 de julio de 2011

El costo de la Libertad

Lo conversamos cien veces, jaulas para nadie, "culebrita" a veces pensaba que lo entendías y estabas de acuerdo, otras por tu cara me daba la sensación que te invadían las dudas, te explicaba lo que pensaba otra vez con paciencia infinita, que los demás seres vivos no son mascotas, que la vida no se vende, ni se compra y la libertad no se arrebata por egoísmo ¡NI POR NADA!
Cada vez que iba a tu casa a verte y miraba a esos  hermosos pájaros encerrados te lo volvía a repetir ¡jaulas para nadie! Y tu repetías lo que te decía tu abuela, que las aveces estaban bien, que eran felices, porque cantaban, tenían agua y comida, y yo volvía a la carga preguntándote si estarías feliz encerrado, te quedabas callado, con la mirada perdida en tu respuesta. Al fin llego el día que tanto había soñado, el día en que me pediste ayuda para liberarlos, te tome para que alcanzaras la jaula, la llevamos al jardín y abrimos su puerta. El pájaro azul, voló velozmente, posándose en el primer árbol, la segunda ave no quería salir, tuvimos que meter la mano y tomarla para sacarla, te la entregue y la cogiste con tus pequeñas manos, la miraste un instante nervioso y la arrojaste al cielo, voló torpemente, se notaba que nunca había sido libre, choco con una malla de kiwi y cayo sobre un techo, aturdida intento pararse, estaba mareada, sorpresivamente salto sobre ella un gato negro que de un mordisco la mato, perdiéndose elegantemente entre los tejados vecinos con la hermosa ave entre sus dientes. Me miraste como para exigir una explicación, me encogí de hombros y te dije, si me preguntas a mi, prefiero morir libre que vivir encerrado y miraste el árbol donde aun estaba posada el ave azul.

domingo, 3 de julio de 2011

A los jóvenes por Piotr Kropotkin



"A los jóvenes" es un pequeño ensayo de uno de los más importantes escritores anarquistas: Piotr Kropotkin, que fue escrito en 1880. Fue uno de los textos más leídos en su época, en el Kropotkin intentar inyectar una buena dosis de altruismo a los jóvenes recién egresados de alguna carrera; hacerles comprender la enorme responsabilidad social que han adquirido para con el pueblo, a quien a fin de cuentas deben la totalidad de sus estudios, en resumidas cuentas hace un llamado a la juventud en general a ser parte activa de la revolución.

"Procurad desarrollar aquellos gérmenes de libertad, aquel odio contra los tiranos, u esto contrabalanceará el perpetuo sermón doméstico que trata de anular tan bellas cualidades, supeditándolas a ese NECIO respeto al cura, al rey, al juez, a todo lo arbitrario del sistema inventado por el autoritarismo para refrenar los impulsos de la libertad, las sacudidas de la inteligencia hacia la investigación."

sábado, 18 de junio de 2011

Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos

Estos últimos meses tanto en Chile como en otros países del mundo, han crecido considerablemente las manifestaciones sociales, ya sea, en solidaridad con los presxs políticos, con los pueblos originarios, contra los Transgénicos, Hidroaysén, movimientos estudiantiles, entre muchos otros. Miles de personas en cada rincón del país han salido a la calle a gritar y a demostrar su rabia y descontento ante lo que estamos viviendo. Todos lo han manifestado de diversas formas, algunos de forma pacífica, otros de forma violenta. A raíz de esto, se ha criticado cuál de esta es más, o menos aceptable y muchos han criticado la forma de actuar de ciertos grupos denominándolos “violentistas”. Considero que ambas formas de lucha son validas, respetables y legítimas. 


La violencia es totalmente legítima, no hay que expresarla, refleja la rabia, los arrebatos, las penas, las impotencias y el odio. Ante un sistema impuesto y represivo en donde ellos utilizan su violencia para aterrorizarnos día a día, haciéndonos creer que otra realidad no es posible, que no existe nada mejor, que es “natural” este estado de las cosas y que esta es la mejor vida a la cual podemos “acceder”, nos hacen pensar que debemos adaptarnos y resignarnos a vivir como ellos quieren ,haciendo, viendo, comiendo, usando, pensando, hablando y actuando como ellos quieren que lo hagamos, y a su vez haciéndonos entender que no encajar, no está permitido. La violencia es legítima, porque ellos han utilizado a su beneficio la fuerza a diestra y siniestra, durante años han matado, torturado y asesinado a millares de obrerxs, mapuches y jóvenes por el único hecho de luchar y pensar distinto. Hoy la fuerza es soberana, esto queda al descubierto cuando el gobierno abusa del pueblo sin otra arma que la represión y la fuerza, por ende, a la fuerza no se la domina con razones: a la fuerza se la domina con la fuerza. El derecho de rebelión es imprescindible, es para todos y todas. La rebeldía es la vida: la sumisión es la muerte.Ninguna revolución se ha llevado a cabo sin la rebeldía de miles de idealistas, quienes creían en un mundo mejor para TODXS. Sin ella, los pueblos vivirían aún de rodillas ante los principios de un ser divino, aún seguiríamos más esclavos de lo que hoy somos. Los rebeldes han hecho avanzar a la humanidad a lo largo de toda la historia.
Todo tipo de manifestación, protesta, desobediencia, acción, de lucha son validas. Todos los gritos son validos mientras se hagan en el nombre de la rebeldía, rebeldía a aceptar y acatar vivir tan predestinada y dominadamente. Ocupemos esta seudo “libertad” que tenemos para decir, pensar, hacer, gritar, sentir y soñar lo que queramos, este es nuestro único intento de romper nuestras cadenas, para ser libres; para ser al fin felices. Seamos lo que queramos ser sin permiso. Cada uno puede poner su grano, todos podemos luchar por lo que queramos. Cada lucha es un complemento, en la que tenemos que retroalimentar nuestras conciencias e ideas y no dividirnos más de lo que ya nos quieren hacer creer que estamos.

Sigamos saliendo a la calle sin permiso, no lo necesitamos. Todas las luchas son ramas de una misma raíz: el estado y el capital, ellos son los verdaderos culpables de todos nuestros males. Mientras comprendamos que nuestros males no se deben a insuperables fatalidades naturales, sino a causas humanas que nosotros mismos podemos destruir, cuando entendamos y nos hagamos conscientes de esto, nada podrá desviar nuestra atención. Aprendamos a luchar juntos, porque el enemigo es el mismo en todos los casos. Sin partidos, ni derecha, ni izquierda, sin colores, sin banderas, ni fronteras todos somos iguales, mientras logremos entender esto nadie podrá separarnos, llevemos el discurso a la acción, tratemos de ser consecuentes con nuestra ética y nuestros principios: con nosotros mismos.

La invitación está hecha, la hacemos todos, a cada instante. Bienvenidos sean todos y todas, hagámonos dueños de nuestras propias vidas, que la rebelión penetre en todas las conciencias. Cuando el descontento crece y el malestar se hace insoportable la protesta estalla al fin, y se inflama el ambiente.

lunes, 13 de junio de 2011

Todos somos distintos, todos somos iguales

"Ellos no pueden hablar, no razonan, no son inteligentes, no sienten, no son humanos…” y mil y otras excusas que hemos escuchado más de alguna vez por la gente que come cadáveres, como si eso justificase la explotación en la que viven y a la que nosotros los humanos sometemos día a día, minuto a minuto y segundo a segundo a millones de animales no humanos para que sean utilizados para supuestamente “satisfacer nuestras necesidades”, que egoísta y egocéntricas frases son esas las que escuchamos salir día a día de la boca de innumerables personas que creen que todo, absolutamente todo fue creado para nuestro propio beneficio.
Obviamente existen diferencias entre los animales humanos y los animales no humanos, pero a pesar de estas, todos queremos disfrutar de nuestras vidas, ser libres y no sufrir. Tanto ellos como nosotros somos capaces de sentir gracias a nuestro sistema nervioso y nos podemos ver perjudicados por las acciones de otros, siempre estaremos evitando sufrir y queriendo ser felices. En este sentido, todos los animales somos iguales y merecemos el mismo respeto y consideración hacia nuestros intereses, sean cuales sean. Por ejemplo, una vaca no tiene interés en su formación educativa pero sí tiene interés en disfrutar de su vida a su forma, algo que frustramos al consumir carne o lácteos. El hecho de que miles de animales (cerdos, peces, vacas, pollos, entre otros) no pertenezcan a nuestra especie no es motivo para ignorar sus intereses y utilizarles para nuestro beneficio, al igual que pertenecer a otra raza o sexo no es motivo para hacerlo con humanos. Entendámoslo todos somos iguales sin importar nuestras diferencias, tenemos derecho a vivir/sobrevivir de acuerdo a nuestros propios intereses y no a los de otros. Nadie es esclavo de nadie, todos queremos intentar ser felices y pasar nuestra vida libre. NO más discriminación ni por raza (racismo), ni por sexo (sexismo), ni por especie (especismo). Todos somos iguales y merecemos ser tratados con respeto e igualdad. No seamos cómplices, TÚ HAZ y SE la diferencia.


viernes, 10 de junio de 2011

Encadenar



Se oprime el pecho y la garganta, hundidos mis hombros
están, las palabras encarceladas son desgarrantes, los labios
secos como el desierto.
Sus risas no tocan mis oídos, son tormentos, ruidos, llantos y
carencias, regenerar sistemas es complejo.
Mucho frío, dolor de manos, quiebres, soledad en medio de la
gente, incomprensión, ruptura, nervios, temor, día sin color,
frazadas que no abrigan, que solo pesan, ojos ciegos, cuerdas
mudas, dedos rotos, corazón con espinas, piernas ancladas,
hilos, falsedad, malditas mascaras.
Fuerzas inválidas, andanzas arrastradas, dolor, un sonido de
sabor a muerte, una melodía de boda, una cascada de
cuchillos, un aire de veneno que respiras.
Migajas de satisfacción, poder, iglesia, color blanco, ojos al
cielo...
Uñas mordidas, billetes de diario, lápices de pelo, palabras sin
sentido, comentarios idiotas, suerte de escoba, vivencia sin
brotes... faltas...
 



"Tú, que desconoces el sentido de la naturaleza y te doblegas a la voluntad del colectivo, tú, esclavo de tu coche, de tu trabajo, de esa carne putrefacta que te metes en la boca, tú que reprimes tu alma que clama por vivir entre las flores, tú que enciendes esa luz que ha sido producida en una central nuclear, tú que pagas impuestos y contribuyes a la muerte de millones de personas en el mundo con las armas y con la firma de los políticos a los que votas, que a veces en la cola del supermercado sientes un instinto psicótico de asfixiar con la bolsa de fécula de patata a toda la cola que compra y consume, tú necesitas una explosión nuclear para tener más especies animales protegidas que gente inmunda y civilizada como tú, una explosión nuclear que limpie el mundo y que por fin haga que estemos más cerca de un planeta limpio y con más parques naturales, para limpiar a la madre tierra de gente como tú, civilizado imbécil."
Kaczynsk

miércoles, 8 de junio de 2011

Rayén y el espíritu del río. Cuento de Mauricio Morales

“Lo que digo es que cada vez estamos mas lejos de la naturaleza salvaje, demesticadxs desde pequeñxs a la idea del reloj y a la civilizacion…”
-Mauricio Morales-

Cuento tomado del libro “Mauri… la ofensiva no te olvida”, cuento que trata sobre la liberación animal y de la tierra, no olvidamos a quienes pelean contra la dominación y a tí Mauricio  no te olvidamos.
Aquí nadie muere companerxs!

Ya no más

Resignación. Resignación. Resignación.
Nos tienen sumidos en el circulo vicioso de la obediencia, la sumisión y el conformismo.
Nos tienen inmóviles, ahí, aceptando sin reclamar una realidad que han impuesto, una sociedad hipócrita, agresiva y violenta, un mundo opaco y depresivo…
Nos tienen limitados, ahí, aceptando que nunca seremos ni tendremos lo que queremos, sin cuestionar nada…
Nos tienen apresados, sometidos a su consumismo para poder sobrevivir…
Estamos obligados a tolerar sus abusos, sus injusticias.
La repugnancia que me da esta condición me produce nauseas…
Y nos tienen ahí, comiendo maldad y tragándonos nuestro vomito.
¡Lo rechazo! ¡Me rebelo y si me callan me vuelvo a rebelar una y otra vez con más brío!…
¡Me resisto! ¡Me niego ante la posibilidad de seguir igual!…¡Ya no más!



De la servidumbre moderna


"Que época tan terrible esta en que unos idiotas conducen a unos ciegos"

Título Original: De la servitude moderne
Género: Documental/Libertario
Duración: 50 minutos
Año: 2009
País: Francia
Idioma: Inglés con subtítulos en español
Dirección: Jean-François Brient

Sobre el documental:
La servidumbre moderna es una servidumbre voluntaria, consentida por esos esclavos que se arrastran por la faz de la tierra. Ellos mismos compran las mercancías que los esclavizan cada vez más. Ellos mismos procuran un trabajo cada vez más alienante que se les otorga si demuestran estar lo suficientemente amansados. Ellos mismos eligen los amos a los que deberán obedecer. Para que esta tragedia absurda pueda tener lugar, ha sido necesario despojar a esa clase de la conciencia de su explotación y de su alienación. He ahí la extraña modernidad de nuestra época. Al igual que los esclavos de la antigüedad, que los siervos de la Edad Media y que los obreros de las primeras revoluciones industriales, estamos hoy en día frente a una clase totalmente esclavizada, pero que no lo sabe o más bien no lo quiere saber. Ellos ignoran la rebelión, que debería ser la única reacción legitima de los explotados. Ellos aceptan sin discutir la vida lamentable que se planeó para ellos. La renuncia y la resignación son la fuente de su desgracia.

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Transformemos nuestro dolor en rabia y nuestra rabia en pólvora


“La noche ya ha avanzado. No hace tanto frío para toda la ropa que oscurece nuestra imagen, pero eso no importa, el viento refresca nuestro rápido avance. Estamos a tiempo. Todo hasta el momento va bien. Estamos solos, solos como nunca y como siempre. Por las calles sombrías y maltrechas rodeamos la fábrica de carceleros. Nos acercamos. La próxima parada está cerca. En mi mente repaso el plan acordado.

(Estar aquí no es fácil. En este momento es vana cualquier discusión sobre el sentido de traspasar el discurso inerte e inmovilizador de algunos que se dicen nuestros compañeros. Estar aquí no es fácil. Es la consecuencia de no aceptar este mundo esclavista, el resultado de largas conversaciones clandestinas y tomarse el tiempo de planificar...No es fácil como creen algunos.)

Voy feliz y agitado. En nuestras espaldas viaja el sueño iracundo hecho realidad: interrumpir el agresivo bienestar de los lacayos del orden del estado empresarial; que escuchen la voz de hombres y mujeres que se resisten a ser esclavos, que no quieren acuerdos que legitimen este orden asesino, que sepan de una idea de libertad que no muere.

Llegamos a nuestra parada. Nos detenemos. El aire está en silencio. Un momento más, un instante. Un muro, el piso, mis manos, la bicicleta, mi compañero, la calle pétrea, la ciudad contaminada, el orden carcelario, la noche, el silencio...

Todo estalla.”

"El desacuerdo entre los sueños y la realidad no produce daño alguno, siempre que la persona que sueña crea seriamente en su sueño, se fije atentamente en la vida, compare sus observaciones con sus castillos en el aire y, en general, trabaje escrupulosamente en la realización de sus fantasías"


La culpa

La culpa es del lenguaje
La culpa es de los verbos
De los sustantivos y los adjetivos
La culpa es del tiempo, el pasado y el presente,
La culpa es de las letras
La culpa es del significado, no de la intención
La culpa es del contexto y de las malditas interpretaciones
La culpa es de la realidad más real, la mentira y la verdad…

No sirve de nada buscar la culpa…

Que linda esa palabra que llaman LIBERTAD!

Desde pequeña he escuchado esa tan linda y desconocida palabra. Al momento de preguntarle a algunos si es que lo son realmente, me llevo la gran sorpresa de que para muchos la respuesta a esta interrogante es un SÍ, y con gran seguridad me argumentan sobre porque dicen sentirse libres. En sus argumentos encuentro frases como: “puedo hacer lo que quiera”, “puedo comprarme lo que se me dé la gana, porque para eso trabajo”, entre otros que justamente hoy no recuerdo. Esta más que claro que TODOS, absolutamente todos queremos ser libres y buscamos esa libertad. Pero lo que no es obvio es el significado que cada uno de nosotros le otorgamos a esa palabra. Para algunos quizás no tiene mayor significado, pero somos muchos los que consideramos esa palabra como un motor en nuestra vida.
Particularmente para mí la palabra libertad es muy compleja y me cuesta creer realmente que exista en su plenitud y más aun imposible en la sociedad que hoy vivimos. Aunque muchas personas me hayan dicho lo felices y libres que son, yo no les creo, si es algo de lo que estoy segura es de que nadie es libre. ¿Cómo esperamos serlo si mientras más bienes tenemos más prisioneros somos? En primer lugar el problema de nuestros males, es el tan renombrado trabajo. El trabajo nos está quitando la vida, vivimos para trabajar y para colmo trabajamos en algo que no nos gusta, de mala gana, como si se tratara de un trabajo forzado. Trabajamos porque este sistema capitalista nos tiene prisioneros, se necesita ese papel plástico para todo y para colmo nos pagan con una vil limosna todo nuestro esfuerzo. Todo gira en torno al dinero. Somos esclavos del trabajo, porque ni siquiera tiempo para compartir con nuestras familias nos queda o simplemente tiempo para la pereza, disfrutándolo en lo que se nos de la real gana. En consecuencia, somos prisioneros de la limosna con la que nos pagan, la que ocupamos para comprar mierda que no necesitamos y de la cual cada día somos más dependientes. La televisión se ha robado la atención en los hogares, ya nadie se sienta a compartir y hablar sobre lo que paso en su día, sino que nos sentamos frente a ese cuadrado que nos hipnotiza y lava el cerebro a cada instante. Estamos dependientes de tantas cosas, automóviles, computadoras, internet, celulares, entre muchas otras tecnologías que se suponen que nos “hacen la vida más simple”, pero en realidad nos vuelve seres dependientes y con mentes atrofiadas para solucionar o actuar por nosotros mismos. ¿Cómo esperamos ser libres si nuestras vidas son tan aburridas, monótonas y mecanizadas? Nos dicen lo que tenemos que hacer a cada rato, tenemos que obedecer leyes estúpidas que siempre beneficiaran a los poderosos y que perjudicaran nuestra libertad de expresión en todos los ámbitos de nuestra existencia, nos tienen tan manipulados, un ejemplo de ello son las noticias, la tv es una mentira mas, la publicidad nos quiere mostrar un mundo de lujos y bienes, como si se tratara de tener muchas cosas para ser felices, PATRAÑAS! ¿Cómo vamos a ser libres en un mundo en el que estamos manipulados, dominados, manejados y oprimidos?. Toda nuestra vida esta fríamente planificada, nacer, estudiar, trabajar y morir trabajando.
Sinceramente quiero hacer de mi vida algo más que eso, hacer pequeñas cosas para cambiar lo que tanto critico, servir de algo más que para trabajar siendo una explotada mas por este maldito sistema del que se enriquecen los poderosos y se empobrecen la mayoría del pueblo. ¡DESPERTEMOS!, no somos para nada seres libres. ¿Libres en qué?, para elegir si queremos endeudarnos en Ripley o Falabella, ¿Libres para ver si queremos pagar nuestros nuevo plasma en 3 o 5 cuotas? Estimados eso para mí no es libertad. Aunque muchos digan “no cambiaras nada, nadie lo ha hecho” o “no vale la pena, estas sembrando en el mar”, prefiero tratar de vivir con estos ideales, prefiero morir buscándola, en un mundo en donde todos se dicen libres y ningún ser miserable lo es. Los invito a que día a día busquemos esta libertad que nos han robado, a que seamos mas y mas los que caminemos en esa dirección.

martes, 7 de junio de 2011

Los nadies


"Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pié derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de los nadies, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata."